AD ASTRA

domingo, 4 de septiembre de 2022

Comparando tamaños entre Betelgeuse, Rigel y el Sol

Betelgeuse es una supergigante roja que es observable a simple vista en la constelación de Orión. Se trata de la séptima estrella más brillante del firmamento boreal. Betelgeuse es una estrella mayor a punto de morir: su combustible ya se ha agotado, aumentando su tamaño hasta las dimensiones que se han calculado actualmente. Se estima que esta estrella tiene unos 10 millones de años de edad y que "en breves" (tal vez 100.000 años) explotará en una bonita supernova. 

Sin salirnos de la constelación de Orión, encontramos a Rigel, una supergigante blanca-azulada. "Rigel" en árabe significa "pie" ya que este astro representa el pie izquierdo de Orión. Ambas estrellas se pueden localizar fácilmente en el firmamento mirando por el oeste.



Vamos a lo que nos interesa en esta sección. Betelgeuse es una inmensa estrella, comparada con Rigel. De hecho, la supergigante roja es 800 veces más grande que nuestro Sol (que también hemos incluido en la ilustración). 



Jacob Sierra Díaz y Altair
Sección de Ciencias del Universo

sábado, 3 de septiembre de 2022

Los puntos cardinales y el lenguaje

Si bien esto no se puede considerar realmente un astromito, una concepción errónea de algún concepto de nuestro universo, creemos que se trata de un aspecto muy interesante abordar para mejorar nuestra expresión escrita.

En Astronomía es muy común usar los puntos cardinales (norte, sur, este y oeste) y otros puntos del horizonte (como noreste o sudoeste) para orientarse por la bóveda celeste. Por ejemplo, muchas veces solemos decir "la Estrella Polar marca el norte" o "hay que orientarse al sur para poder apreciar la constelación de Sagitario". Si consultamos algunos libros o páginas web nos daremos cuenta que algunos ponen los puntos cardinales en mayúsculas y otros en minúsculas. Sin ir más lejos, nosotros hemos puesto muchas veces los puntos cardinales en mayúscula (y otras veces en minúscula) en algunas entradas de Engimáticamente. Entonces, ¿los puntos cardinales van en mayúscula o en minúscula?


  • Atendiendo a las indicaciones que la FundéuRAE (2011) da sobre este tema, debemos señalar que los puntos cardinales se deben escribir con minúscula, excepto cuando formen parte de un nombre propio. 
    • Ejemplo de uso: 
      • "Tienes que mirar al Este para poder ver a Júpiter".
      • "Tienes que mirar al este para poder ver a Júpiter".
    • Ejemplo de nombre propio:
      • "¿En Corea del Norte ven la Cruz del Sur?" En este caso, Corea del Norte es el nombre de un país, y por lo tanto debe ir en mayúsculas.  Lo mismo ocurre con la constelación Cruz del Sur, nombre propio.

Entonces, en la mayoría de situaciones cuando usamos los puntos cardinales en Astronomía Posicional para orientarnos en el horizonte, deberemos escribir estos puntos en minúscula. Del mismo modo, cuando leamos un libro que usa los punto cardinales en mayúsculas sin ir anteriormente un punto, podemos concluir con seguridad que los autores no conocen esta norma de nuestra lengua.


Fuente bibliográfica


Jacob Sierra Díaz y Altair
Sección de Ciencias del Universo

jueves, 1 de septiembre de 2022

Septiembre (2022): el cielo del mes

Septiembre es para muchos el principio de una nueva etapa: estudiantes comenzando un nuevo curso, trabajadores que se vuelven a encontrar tras unas bonitas vacaciones... Respecto a los evento astronómicos que tendremos cabe destacar que septiembre nunca decepcionará a nadie. Lo más destacable es el equinoccio que dará paso a la estación de otoño y, que este año, se producirá el día 23. Pero el cielo estrellado guarda otros espectáculos: 



Precisamente, en el momento que se publica esta entrada, el día 1 de septiembre, se podrá disfrutar de una lluvia de meteoros como la que pudimos contemplar en agosto. En esta ocasión se trata de las Auríguidas. Su radiante se encuentra en Auriga (mirando hacia el horizonte este).

Haz clic en el siguiente enlace para acceder y descargar (gratuitamente) la guía de las efemérides de este mes de septiembre (2022) para latitudes aproximadas de 40ºN. El enlace está directamente conectado con la base de AstroCuenca. En el documento analizaremos otros eventos importantes para este mes.


¡Buenos cielos! ¡Buenas noches!


AstroCuenca y Jacob Sierra Díaz 
Sección de Ciencias del Universo

domingo, 28 de agosto de 2022

Comparación de tamaños entre el Sol y Sirio A

Seguramente el Sol no necesita presentaciones. Se trata de nuestra fuente de vida, una esfera de plasma que está a una elevada temperatura. Sirio (Sirius) es la estrella más brillante de nuestro firmamento. Está en la constelación del Can Mayor (Canis Major). Está situada a 861 años luz de distancia. Sirius en realidad es una estrella doble, la que vemos a simple vista las noches de invierno se denomina Sirius A.


Si pudiésemos comparar el tamaño de estas dos estrellas, veríamos que Sirius presenta un diámetro 1.008.984 veces mayor que el Sol. ¡Imagina el tamaño de la Tierra al lado de Sirio!



De acuerdo con Battaner (2021), hay muy pocas estrellas que tengan una masa diez veces mayor y diez veces menor que la del Sol. Sirius es fácilmente identificable en las noches de invierno por el horizonte sureste, ya que es la estrella que más brilla en el firmamento.



Fuente bibliográfica

  • Battaner, E. (2021). Física de las noches estrelladas: astrofísica, relativas y cosmología. Booket.


Jacob Sierra Díaz y Altair
Sección de Ciencias del Universo

sábado, 27 de agosto de 2022

Comparación de tamaños entre Ceres y Luna

Ceres es un planeta enano que se ubica en el Cinturón de Asteroides. La Luna es nuestro único satélite artificial. Si comparamos el tamaño de ambos astros, nos daremos cuenta que la Luna es mucho más grande que Ceres. En concreto, teniendo en cuenta el diámetro, la Luna es 2.534 kilómetros más grande que Ceres.


Este es el tamaño que tendrían ambos astros si los pudiésemos poner uno enfrente del otro:



Jacob Sierra Díaz y Altair
Sección de Ciencias del Universo

jueves, 25 de agosto de 2022

Prueba de agudeza visual: Mizar y Alcor

En la Osa Mayor (Ursa Major) tenemos una práctica muy interesante para poner a prueba nuestra agudeza visual. En primer lugar, debemos localizar la esta constelación mirando al norte. No será difícil de observar sus siete estrellas brillantes que forman el famoso asterisco del carro o la sartén. Ahora, nos vamos a centrar en el brazo o mango y, en concreto, en la segunda estrella comenzando que se llama Mizar.


Al lado de Mizar, hay una estrella que se llama Alcor. Precisamente, Alcor en árabe significa "la prueba", haciendo alusión a la prueba que los arqueros árabes debían superar para incorporarse al ejército. De hecho, esta prueba se extendió en el mundo árabe con el propósito de garantizar que durante la batalla se disparasen las flechas al jinete enemigo sin ocasionar daño alguno a los nobles caballos. De hecho, muchos arqueros llamaban a Mizar y Alcor el jinete y el arquero, respectivamente. Esta no es la única referencia de este curioso examen. En algunas tribus americanas, era requisito distinguir estos dos astros en el cielo para ser nombrado guardia personal de los caciques. Por otro lado, en el siglo pasado la Real Fuerza Aérea (RAF, Reino Unido) ponía a prueba a sus pilotos en la Primera y Segunda Guerra Mundial para determinar si eran aptos para usar los aviones de combate.


Tras un poco de cultura, pasemos a los hechos científicos de esta pareja. Mizar es la cuarta estrella más brillante de la Osa Mayor. Se trata de una estrella blanca de la secuencia principal que está aproximadamente a 78,1 años luz de distancia. Su magnitud aparente es de 2,23. Alcor es otra estrella blanca de la secuencia principal. Se trata de una estrella menos brillante a una distancia de 81,1 años luz y una magnitud aparente de 4,00.

A día de hoy no se sabe con certeza si Mizar y Alcor forman parte de un sistema único (compañeras físicas reales). Los datos parecen indicar que solo se trata de una estrella doble óptica: parecen que están unidas por la perspectiva desde la que miramos, pero en realidad hay una separación bastante grande como para que formen un sistema físico unidos gravitacionalmente. Desde la Tierra, Mizar y Alcor están a una separación angular de aproximadamente 11' 48''.

Sin embargo aquí no podemos detener esta historia de dos estrellas muy lejanas en el espacio pero muy unidas por la humanidad. Si nos detenemos en
Mizar
, nos daremos cuenta que en realidad se trata de una estrella doble (observada por Giovanni Battista Riccioli en 1650 y, anteriormente, por Benedetto Castelli en 1616). La estrella doble Mizar puede separarse con un telescopio modesto o incluso prismáticos. La imagen que podremos contemplar será idéntica a la de la fotografía de la derecha. Pero no será observable a simple vista. Su separación angular es de 14'' de arco y su periodo orbital es superior a 5.000 años (esto hace que no se alieneen en las próximas décadas y se vea una sola estrella).


Si nos centramos en los números de la estrella doble Mizar descubrimos que:

  • Mizar A. Estrella blanca de la secuencia principal con un tipo espectral A2V y una magnitud aparente de 2,27.
  • Mizar B. Estrella blanca de tipo espectral A5-7 con una magnitud aparente de 3,95.
  • El cosmos nunca nos dejará de sorprendernos. En 1889 se propuso que Mizar A y Mizar B pueden ser a su vez estrellas binarias. En otras palabras, Mizar en realidad es un sistema compuesto por cuatro estrellas, que están agrupadas en dos estrellas dobles.

Si nos centramos ahora en Alcor, nos sorprendería conocer que en 2009 los investigadores del Proyecto 1640 detectaron que esta estrella también puede ser un sistema físico binario. Es decir, Alcor se compondría por Alcor A y Alcor B, la cual es una enana roja del tipo espectral M3. Esta es prácticamente imposible de observar con telescopios modestos. Para descubrir este sistema, los astrofísicos tuvieron que aplicar técnicas de la paralaje y el Telescopio Hale (ubicado en Monte Palomar). Seguramente, conforme mejore la tecnología, podremos ver mejor a este sistema.


Sin lugar a dudas, Mizar y Alcor esconden muchos secretos. Son dos estrellas muy interesantes para todas aquellas personas que se hayan interesado en observar el cielo nocturno. ¿Has sido capaz de observar a Mizar y Alcor a simple vista?



Jacob Sierra Díaz y Altair
Sección de Ciencias del Universo

miércoles, 24 de agosto de 2022

El zodíaco: la rueda de los animales

Sin lugar a dudas, las constelaciones más conocidas de nuestro firmamento son las del zodiaco. Si bien son ampliamente citadas por astrólogos para determinar el futuro de la humanidad en sus horóscopos, estas constelaciones también resultan de gran interés para los astrónomos porque es por donde parecen pasar los planetas y el Sol.

Etimología de zodíaco

La palabra "zodíaco" procede de dos términos griegos. Por un lado zoa, que significa "animales" y por otro lado diacon, que se traduce como "rueda". En efecto, literalmente, "zodíaco" se puede traducir como la "rueda de los animales".

Que se llame rueda de los animales es debido a que la mayoría de estas constelaciones son animales (Escorpión, Piscis, Tauro, Aries, Cáncer o León, por poner algunos ejemplos) que fueron propuestas hace varios miles de años. 



Configurando el camino de los mundos y del Sol

Si imaginamos que la Tierra está rodeada por una bóveda imaginaria, que llamaremos esfera celeste, en donde parecen estar todas las constelaciones, podemos percibir una franja o cinturón con las constelaciones del zodíaco. 

La eclíptica (trayectoria anual aparente del Sol sobre la esfera celeste imaginaria o, en términos menos científicos, la "carretera" por  la cual se desplaza el Sol) se encuentra dentro del cinturón zodiacal. En efecto, tanto la eclíptica como las constelaciones del Zodíaco presentan una inclinación de unos 23º sobre el plano ecuatorial terrestre, que es perpendicular al eje de rotación. Es por eso que si ponemos la esfera celeste de la imagen de la izquierda "recta", veremos que el cinturón está inclinado. 


Los astrónomos de la Antigüedad dividieron las circunferencia de esta esfera imaginaria en 12 partes iguales (con un tamaño angular de 30º cada uno), que corresponden con los 12 signos tradicionales del zodíaco: Aries, Tauro, Géminis Cáncer, Leo, Virgo, Libra, Escorpión, Sagitario, Capricornio, Acuario y Piscis. Lo que más destacaba de estas constelaciones frente a otras es que el Sol parecía "visitarlas" cada mes. Por ese motivo, no es de extrañar que los romanos dijeran que estas constelaciones eran "las 12 casas de Apolo", es decir, las 12 casas del Sol por cada año.

Nota. Esta imagen está incompleta. Por favor, lee el siguiente epígrafe.

Pero aún hay más. Las constelaciones zodiacales no solo es el lugar por donde pasa el Sol, sino que también es el camino de los planetas y de nuestra Luna. Entonces, conocer las constelaciones del zodíaco e identificarlas en el cielo es de gran ayuda para identificar los planetas que pueden aparecer por las noches y así, diferenciarlos de otros astros del Cosmos (Bourge y Lacroux, 2021).


¿13 constelaciones del zodíaco?

¡Nos falta un invitado a la fiesta! Debemos confesar que la imagen de arriba está incompleta. En realidad no tenemos 12 constelaciones del zodíaco, sino más bien 13. Ofiuco es una constelación por la que también pasa el Sol, los planetas y la Luna una vez al mes como ocurre con el resto de constelaciones zodiacales. Esta constelación se encuentra al lado de Sagitario y al norte de Escorpión. En la actualidad, el Sol se encuentra en Ofiuco durante las tres primeras semanas de diciembre. Los planetas también pasan por aquí en algunos momentos concretos del año. 

Ahora sí, hechas las presentaciones, es momento de poner una imagen con las 13 constelaciones del zodíaco en el que se ha señalado a Ofiuco.

Nota. Recuerda que si bien la órbita de la Tierra es elíptica y no circular; el Sol no se ubica realmente en el centro. Sin embargo, su excentricidad es tan baja que para una representación artística como esta puede estar ubicado el Sol en el centro.



Fuente bibliográfica

  • Bourge, P., & Lacroux, J. (2021). Observar el cielo a simple vista o con prismáticos (3º Ed.). Larousse.


Jacob Sierra Díaz y Altair
Sección de Ciencias del Universo