AD ASTRA
Mostrando entradas con la etiqueta Observación a simple vista. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Observación a simple vista. Mostrar todas las entradas

lunes, 25 de julio de 2022

Una introducción a la observación de los planetas

Las estrellas y constelaciones del firmamento son "estables". Si bien el cambio se hace a escala de millones de años, con una guía del firmamento sabremos con exactitud el cielo estrellado que tendremos en un determinado día. Por ejemplo, hace 4.000 años los egipcios ya veían como vemos hoy en día la Osa Mayor y las Pléyades. En efecto, las estrellas parecen estar fijas "por siempre" en el cielo.

Sin embargo, hace tiempo, las personas que miraban el cielo estrellado se sorprendían de ciertos astros que aparecían y desaparecían del cielo. Es por ello que ya desde la antigüedad estos extraños astros se les llamó 'planetas', que venía a significar 'errantes'. Hoy en día sabemos lo que ocurre realmente con los planetas: aparecen y desaparecen del cielo por su movimiento de traslación respecto al Sol (como el de la Tierra) en el denominado cinturón de las doce constelaciones zodiacales.


Aunque pueden parecer lo mismo, la observación de estrellas y planetas desde la Tierra es distinta. 

  • Los planetas están en la franja zodiacal, desplazándose por las distintas constelaciones del zodiaco. 

  • Los planetas no tienen brillo por sí solos. Simplemente reflejan la luz del Sol (como lo hace la Luna). Por el contrario, las estrellas son como nuestro Sol: esferas de gas que brillan con luz propia. 
    • La principal diferencia entre los planetas y las estrellas es su parpadeo.
      • Las estrellas vistas a simple vista parpadean entre 10 y 20 veces por segundo debido a las turbulencias de las atmósfera. Cabe destacar que este parpadeo es fruto de la atmósfera. Si estuviésemos en una nave espacial, las estrellas no parpadearían.

      • Los planetas no titilan debido a su cercanía a la Tierra, siendo su brillo muy estable producto de la reflexión de la luz que les llega directamente del Sol.



A la hora de ver los planetas del Sistema Solar desde la Tierra, nos daremos cuenta de que cada uno tiene unas propiedades distintas.

  • El brillo de cada planeta será distinto debido principalmente a su distancia con el Sol, a su tamaño y a su poder reflectante.
    • Venus es el planeta más brillante de nuestro firmamento debido a que está muy cerca del Sol y que su atmósfera contiene espesas nubes deslumbrantes.

  • A simple vista podremos apreciar y disfrutar de cinco planetas del Sistema Solar: Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno.
    • Neptuno y Urano precisarán de instrumental y de condiciones atmosféricas optimas para su observación.


Jacob Sierra Díaz y Altair
Sección de Ciencias del Universo

domingo, 24 de julio de 2022

El Sol a simple vista

Recordemos que mirar al Sol directamente es muy peligroso para nuestra visión. Si no se toman las medidas de protección adecuadas, se desaconseja emplear prismáticos o telescopios para su observación. Para todas aquellas personas más experimentadas, sí que podemos decir que hay dos momentos del día en el que podemos ver el Sol a simple vista: al amanecer y al anochecer. 

Ambos momentos del tiempo son distintos en función del día en el que nos encontremos. Para ello, recomendamos consultar libros o revistas mensuales en el que se recoja la hora del orto y el ocaso del Sol. Por ejemplo, en España aconsejamos usar la Guía del Cielo para la observación a simple vista de constelaciones y planetas elaborada por Velasco y Velasco que el sello editorial Procivel publica anualmente.

Pero, ¿por qué es seguro observar el Sol a simple vista durante el amanecer o el anochecer? En resumidas cuentas durante el orto y el ocaso el Sol está a ras de nuestro suelo y la luz es absorbida por las partes más bajas de la atmósfera. Ahora bien, en términos de obseravación a simple vista debemos matizar la pregunta. En realidad, tal y como se ha dicho anteriormente, se desaconseja mirar el Sol a simple vista ya que a la larga puede producirse lesiones oculares crónicas. Incluso cuando queramos observar u precioso amanecer o una bonita puesta de Sol, Bourge y Lacrox (2014) recomiendan usar unas gafas de sol homologadas. Pero no podemos olvidar que se trata de una protección insuficiente para largos periodos de tiempo de observación. Es aquí donde está el matiz de la pregunta: no existe una seguridad total a la hora de observar el Sol a simple vista. 

En determinados días podremos ver el Sol a simple vista independientemente de la hora. Se tratará de los días en los que tengamos una niebla (o calima) lo suficientemente densa para poder contemplar el disco solar durante unos breves segundos. En estas circunstancias incluso se podría usar un catalejo o unos prismáticos para contemplar las manchas solares más grandes. Sin embargo, queremos volver a recalcar que solo se use en esta extraordinaria circunstancia y, si no se tiene experiencia, se evite.




Jacob Sierra Díaz y Altair
Sección de Ciencias del Universo